domingo, 23 de octubre de 2016

¡Sonríe!

El pasado día 8 de octubre mi mujer y yo celebramos nuestros 11 años de casados. Huelga decir que hicimos algo especial ese día, gracias a que almas generosas quisieron quedarse con los niños para poder regalarnos esos momentos especiales (desde aquí, gracias a los suegris). Fuera de lo especial que fue el día por el simple hecho de pasar tiempo juntos, poder hablar sin esas constantes interrupciones de los niños (la palabra "mamá" está ya al borde del colapso de tanto uso) y de pasear sin prisas disfrutando de la compañía uno del otro; me dio por pensar en que quería compartir un poco de lo que es una experiencia para nosotros. NO soy experto. Todavía nos queda mucho a mi mujer y a mí para aprender en la escuela de la vida.

Hemos pasado épocas de todo, imagino que como todo el mundo. Momentos más felices y momentos menos felices, fáciles y difíciles. Esto forma parte de la vida, de las decisiones que tomamos y de una multitud de variables que no podemos controlar. Lo que sí podemos controlar es cómo afrontamos todas esas situaciones y, en el contexto que nos ocupa, en nuestra relación con nuestra pareja.

Hay un punto en común que tienen tanto un hombre como una mujer: los dos han de pensar en el otro. Esto puede sonar muy obvio, aunque personalmente creo que es más urgente que nunca. Vivimos en una época y en una sociedad individualista, que la religión más difundida es la del culto al Yo y donde, sobre todo en el matrimonio y las relaciones de pareja, se tiene muy poca paciencia con la otra persona. Esto está en antagonismo con lo que sugería al principio del párrafo. Quizás eso de los enemigos de la pareja sea un tema para otra ocasión....

En esa búsqueda de pensar en el otro ha de estar una cosa muy clara: se ha de estar "a las duras y a las maduras", como se suele decir por Castilla. Es decir, siendo consecuentes con el estado de ánimo, las circunstancias de la vida y los sentimientos que cada uno pasa en diferentes etapas de la vida. Todo esto unido a que la personalidad del otro no se puede cambiar. Es lo que comúnmente se le llama "la forma de ser". Lo que se puede cambiar es el carácter, las actitudes, las palabras y las acciones. Por lo tanto hay veces que tocará llorar juntos, estar serios, afrontar situaciones difíciles, elaborar proyectos.... Un sinfín de cosas que es imposible tratarlas todas en un artículo como este. Seguro que pensaréis "menos mal"....
Hoy de lo que quiero hablar por experiencia y por investigación propia de muchos terapeutas y consejeros matrimoniales es de algo tan simple que muchas veces es pasado por alto o interpretado incorrectamente. Así que os lo plantearé en modo de pregunta: "¿Cuántas veces has hecho sonreír a tu pareja?" Y para que no os hagáis una idea equivocada vamos a ver unos cuantos puntos acerca de lo que NO significa:

* Hacer chistes
* Hacer el payaso o payasadas
* Bromas
* Dar un regalo
* Ceder en un punto concreto
* Cumplir una ilusión que él/ella tenía de hace tiempo

Todas estas cosas pueden formar parte de hacer sonreír a tu pareja, pero no son objetivos en sí mismas. Estoy hablando de esa sonrisa franca, especial y única que seguramente todos sabéis y habéis visto en alguna ocasión (eso espero), y que podéis recordar de algún momento de vuestra vida juntos. Esa sonrisa sale a veces sin decir ni media palabra, sólo con un gesto o con una mirada. Si os resulta difícil recordar algo así, ¡con más urgencia deberíais intentar practicar!

Ahora bien, como la manera de procesar las cosas es bastante diferente en los hombres que en las mujeres, me gustaría poder decir algo a cada uno:

Hombres

Cuando tratamos de hacer sonreír a nuestra pareja, muchas veces cometemos un error común que puede tener diferentes vertientes, pero que todas se resumen en un concepto básico: esperamos resultados. Creemos que si hacemos algo bien debemos obtener algo a cambio que, dependiendo de nuestro estado anímico, personal y psicológico; puede variar en el lo práctico pero no en la motivación. Puedes esperar que te resulte en tiempo de soledad para poder dedicar a tus cosas (consola, películas, salir con los amigos, hobbys....), dinero o aprobación para hacer un proyecto que tienes en la cabeza o, lo que en seguida pensamos como hombres (reconozcámoslo): una buena sesión de sexo. Pero TODO esto no funcionará si quieres hacer sonreír a tu mujer.

Las mujeres tienen un sexto sentido para poder ver cuándo un hombre hace las cosas de verdad y cuándo lo haces por conseguir algo. La clave de hacer sonreír de verdad a una mujer es estar dispuesto a no obtener ningún tipo de resultado, ni siquiera la sonrisa misma en un principio.

Mujeres

Vosotras también tenéis vuestro talón de Aquiles cuando se trata de hacer sonreír a un hombre. Normalmente creéis que por ofrecer lo que los hombres piensan más, el sexo, ya está bien. Ya habéis cumplido con vuestra parte, ahora es momento de que os atienda como os corresponde. Esto NO es así. 

Generalmente se puede llegar a creer que justamente por eso los hombres en general son superficiales y no tienen mucha profundidad. Por favor, creedme cuando os digo que incluso el más superficial de los hombres puede llegar a percibir cuándo una mujer busca hacer sonreír a un hombre de verdad y cuando lo hace por conseguir algo (sí, incluso en el sexo; ¿te sorprende?) que puede ser tiempo, atención, dinero, compras y.... puedes alargar la lista todo lo que quieras. 

En este punto te he de decir que si no estás dispuesta a hacer sonreír de verdad a tu pareja has de estar dispuesta a no obtener nada a cambio. Fíjate que no te digo a obtener la sonrisa, porque una mujer tiende más a entregarse de forma altruista más fácilmente que un hombre por lo que seguramente entendéis lo que quiero decir de una manera más clara.

Un error común femenino es la manera de acercarse. Vosotras tenéis la tendencia (generalmente) de acercaros e intentar hacer sonreír a un hombre de la manera que a vosotras os gustaría que os hicieran sonreír. Y, claro, no todos pillan las sutilezas y los detalles.De la misma manera nosotros cometemos el error de ir tan directos que no tenemos el tacto para haceros sonreír y ya no digamos de los detalles, eso es un mundo que es completamente desconocido para la gran mayoría. 

En fin, como conclusión a este tema quisiera dejar un mensaje animador: no se nace aprendido, hay que aprender a base de intentar una y otra vez que la persona que más quieres sonría. Y si esto es una experiencia del pasado y ahora estáis pasando por un bache, os aseguro que la mejor manera de solventarlo es volviendo a sonreír. 


martes, 22 de marzo de 2016

Obstáculos de un emprendedor sin dinero (2)

En el anterior artículo os contaba un poco acerca de mi rutina diaria. Estuve intentando huir de tocar temas que pudieran herir la sensibilidad de cualquiera pero es que es inevitable hablar acerca de como por encima de todas las dificultades que ya un emprendedor tiene de por sí, ha de enfrentarse a todo un entramado legislativo que lejos de facilitar la labor del emprendedor parece que le ponga palos a la rueda para que el emprendedor se desaliente.

Mencioné en el anterior artículo que soy gestor comercial multicartera. Pero en lo que estoy intentando especializarme es en el mundo del transporte. Estoy intentando dar pasos para ponerme por mi cuenta en este mundo que ya de por sí está bastante castigado por la crisis, por el Gobierno sea del color que sea, y por las empresas que buscan el máximo beneficio con el mínimo de costes.

La primera dificultad que me encuentro son los costes cuantiosos para poder sacarme los carnets que necesito. Quiero mencionar de manera muy especial a la Autoescuela Granollers porque en este sentido me han facilitado la labor de sacarme los carnets con mucha  paciencia sabiendo la situación por la cual me encuentro actualmente. Si tuviera que recomendar una autoescuela os recomendaría de todo corazón a ellos. Buena gente, de forma francamente bien y está por ti en todos los pasos a dar.

Luego empiezo a mirar cómo adquirir una tractora para desempeñar mi oficio. Los precios ya de por sí son bastante mareantes. Pero pero sé qué son los precios que son y hay que amoldarse. Luego viene la dificultad de qué necesito sacarme el título de capacitación de transportista para poder ejercer mi profesión. Otro gasto más de los muchos que ya he tenido hasta ahora. Todavía estoy en proceso de obtención de esto.

Como no puedo dejar de mirar, me pongo a estudiar los requisitos que hay para que, al adquirir la tractora, pueda empezar a trabajar sin dificultad. Me encuentro con el sorprendente escollo legislativo que me dice que para adquirir una tarjeta de transporte nueva no he de adquirir una, sino tres, correspondiente a tres camiones de adquisición. Es decir, ya cuesta hacerle frente o plantearse siquiera la compra de una tractora que encima la ley dice que no puedes empezar con una tractora sino con 3. ¡¡Increíble!! Pongamos por caso que una tractora cuesta 80000 € más la licencia para cada una... un dineral que no tengo.

Desde estos dos artículos, lo único que pretendo es que a los emprendedores se les pueda facilitar la labor de emprender. Nuestro sueño no es otro que poder llegar a mantener nuestras familias con tranquilidad, poder llegar a producir y en el mejor de los casos, poder llegar a contratar a personas para dar de comer a otras familias. Y lo único que nos encontramos es con dificultades, con presión fiscal, con leyes que no tienen ningún sentido para que el que empieza de cero. Y si acaso osas decir algo de lo que estoy publicando aquí, te dirán que sí que hay ayudas, sí que hay bonificaciones por parte del Estado cuando esas bonificaciones es una bonificación por un año de la cuota de autónomos en la Seguridad Social. Señores, esto no es así. Yo lo que quiero es producir, es contribuir para el Estado, pero si ustedes no me facilitan la labor no puedo hacerlo.

Desde aquí quiero mandar un ánimo y un reconocimiento a todos aquellos emprendedores que ya llevan su andadura hace tiempo o aquellos que están empezando ahora. No os desaniméis por muchas dificultades que salgan. No dejéis de soñar con vuestra empresa, con vuestro negocio y con vuestras metas. De nosotros depende el futuro, la estabilidad y la riqueza  de un Estado como el nuestro. ¡Juntos podremos conseguirlo!

sábado, 30 de enero de 2016

Obstáculos de un emprendedor sin dinero (1)

Los que se aventuran a emprender en el complejo mundo del mercado o el mundo empresarial son personas que tienen un gran espíritu de iniciativa. Pero los que nos aventuramos a emprender sin tener un gran capital o prácticamente sin dinero o recursos nos encontramos con muchos obstáculos que a veces hacen que nos sintamos como Don Quijote luchando contra los molinos de viento. Decidme la verdad, ¿no os habéis sentido así nunca?

Para poner por escrito las dificultades no voy a decir cosas generales, ya que creo que de generalidades y personas que dicen frases huecas y sin sentido para la persona que lee o escucha ya está el mundo lleno de "gurús", "expertos" y demás personajes. Entonces voy a hablar de lo que me encuentro yo en mi rutina. Vaya por delante que no comparto esto por dar pena, para hacer un club de quejas o para criticar a otros. Simplemente es para responder a estas personas que dan por sentado que puedes hacer cosas que son básicas, pero que si empiezas realmente de cero no es tan fácil.

Mi proyecto empresarial (por llamarlo de alguna manera) es que soy Gestor Comercial multicartera. Esto implica que tienes varios tipos de productos con sus catálogos, tarifas y estrategias, todas diferentes. Para gestionar todo esto me veo en la necesidad de tener un ordenador. Primera dificultad que se presenta. Felizmente, un amigo me pasa un portátil que no usaba y que no le iban los puertos usb. Bueno, consigo arreglarlo de manera que le van los usb. Primera dificultad solucionada. Instalo los programas básicos para no cargarlo mucho y me pongo manos a la obra. Mailing, publicidad, seguimiento de clientes, hacer catálogos.... Aunque el ordenador va a manivela voy consiguiendo trabajar. ¡Bien!

Después te encuentras con la siguiente dificultad al concretar reuniones de presentación de producto: ¿cómo lo presentas? Mover el portátil para hacerlo queda mal delante de los clientes porque, a parte de no ser un ordenador muy actual, existe el riesgo de que al moverlo demasiado de acá para allá se caiga, se rompa la pantalla en un toque y un sinfín de situaciones peligrosas para la integridad del ordenador y para la salud de propietario. ¡No está la cosa para bromas! Si vas con papel, te miran de arriba a abajo como si salieras de la época prehistórica. Lo normal en casi cualquier empresa hoy en día es llevar una tablet que para enseñar fotografías, hacer presentaciones de producto y demás cosas comerciales que te abre muchas puertas y recursos. Sinceramente he de decir que estoy buscando cómo hacer. Hasta ahora lo he ido parcheando como he podido.

Otra dificultad es la urgencia. Quienes emprenden sin tener cargas familiares no tienen esta dificultad. En el momento en el cual escribo, estoy oficialmente en el paro cobrando una prestación que me dura unos meses, pero que ni por asomo cubre las necesidades económicas de mi familia (somos 6, 4 de los miembros son mis hijos) para vivir. Mención a parte el hecho incongruente de que el Estado te paga a día 10, cuando lo más tarde que pasa cualquier recibo es el día 5 de cada mes. Con lo cual o tienes un fondo o si no empieza a acumularse deuda de una manera irremediable e inexorable. Así que te encuentras con la necesidad imperiosa de generar ingresos para cubrir las necesidades de una familia y, por otro lado, la necesidad de invertir tiempo, esfuerzo y dinero en ocasiones. Entonces te abocas a coger trabajos que te permitan compatibilizar las dos cosas porque la vida es tan testaruda que se acaba imponiendo por su propio peso.

Entonces surge otro inconveniente: cómo hacer para abarcarlo todo y cuándo dedicar tiempo a qué. Antes he dicho que tengo familia. No veáis las florituras que tengo que hacer a veces para realizar una llamada de negocios o para contestar una llamada de un cliente sin que por ello afecte que cuatro niños estén en el cuarto de al lado jugando. Cuando es en horario escolar, no hay problema. Pero cuando están en casa es complicado. Es cierto que en este país todavía no hay la mentalidad que depende qué profesiones puedas trabajar desde casa, cuando en otros países es perfectamente normal...

Lo que ocurre es que no es solamente lo que pueda pensar un cliente, un proveedor o un posible cliente que estás intentando ganar. Muchas veces necesito silencio para poder concentrar toda mi energía, inventiva y concentración en la persona que me está hablando. Eso me asegura poder estar al 100% por la persona que está al otro lado. Entonces intento agrupar todas las llamadas en el tiempo en que sé que puedo hacerlo con calma.

Pero no es solamente hablar por teléfono. También he de hacer mis propios catálogos, redactar mails, escribir el blog, repasar cuentas bancarias, hacer transferencias, modificar tarifas y preparar entrevistas y presentaciones. Por lo expuesto anteriormente acabo encontrando la única solución que me va mejor para trabajar: dedicarme a ello sobre todo en la noche. Cuando todo está en calma. Claro, eso afecta a mi descanso, al de mi mujer y las veces que he tenido la oportunidad de trabajar, de tener que hacer un esfuerzo titánico para mantener el equilibrio. ¿Cómo lo llevo? Bueno, hay veces que el cuerpo humano te da unas señales y a mí me ha pasado de llegar un viernes  después de trabajar de noche, hacer gestiones por la mañana y mediodía y llegar por la tarde sobre las 5 o 6, tumbarme y no despertarme hasta media mañana del día siguiente....

Quedan más dificultades, pero tampoco quiero aburriros. Tal vez lo dejamos para el siguiente artículo. Es verdad que todo esto puede sonar ridículo para algunos. Pero otros podrán identificarse conmigo. Si te lo tienes que hacer todo en un principio y sin recursos es más difícil. Si tienes dinero y lo sabes invertir bien, generalmente se cumple la máxima de que "el dinero llama al dinero".
No obstante, quiero decir también que cada cliente abierto, cada operación cerrada y que da rendimiento es una fuente de satisfacción que te anima e impulsa a seguir adelante, a seguir haciendo las cosas lo mejor posible y a dar el 200%  por tu negocio, por tu marca, por tu familia y por obtener mejores resultados.
Continuará....

lunes, 18 de enero de 2016

Cuando no apreciamos lo que tenemos cerca

Sinceramente, hay cosas que no entiendo. Me dejan estupefacto, sin palabras.Son cosas que en otros países son normales, perfectamente entendibles y, hablando en lenguaje más coloquial, con dos dedos de frente. Si no entendéis por dónde voy, paso a explicarme.

No entiendo cómo es que España, siendo el productor nº 1 de aceite de oliva del mundo, no tenga un mercado más amplio del que tiene. Todo lo contrario. Un servidor tiene contactos con transportistas que me explican que han llevado cisternas completas para Italia, donde se envasa y se le pone el sello de aceite italiano. Hoy en día, el aceite "italiano" está muy bien reconocido en mercados tan potentes como el de Estados Unidos, Canadá.... Para colmo, el otro día me encuentro que alguien compartió un vídeo que se puede visitar en Youtube. A todas luces parece que la cultura del aceite de oliva y la tradición en su siembra, cultura y recolección fuesen los pioneros..... De esto ya hablaban hace 6 años y todavía sigue siendo actual. Si no me creéis, mirad el vídeo que os pongo y decidme si a estas alturas no se podría reeditar esto cambiando las fechas....



Tampoco me explico como es que teniendo una variedad climática y agrícola tan variopinta y con unas posibilidades de explotación y mantenimiento inmensas como tenemos no estamos a la cabeza de los países productores europeos. Con esto quiero decir que si hubiera una mejor planificación y promoción de la producción agrícola, España sería una potencia en Europa. Es incomprensible que muchos agricultores tengan que estar esperando ayudas del Gobierno para poder cuadrar el año, cuando lo que tendría que ser es tener protegido al productor (tanto al grande como al pequeño) para poder estar lo más modernizado técnicamente tanto en sistemas de cultivo como en maquinaria para poder sacar el máximo rendimiento. También es verdad que a veces el mismo agricultor está a la ley del mínimo esfuerzo y hace cosas por conseguir ayudas y luego no recoge lo que en un principio sembró teniendo subvención europea... que cosas así también han pasado y pasan. This is Spain.

Provengo del campo y he trabajado por años el campo con mis padres, además de conocer formas de cultivos como el ecológico que son perfectamente sostenibles y NO es más caro como cree la gente. Es caro porque el cultivo ecológico ha de demostrar que es ecológico. Cualquier otro tipo de cultivo no ha de demostrar nada, no hay casi control de los plaguicidas que se le echan antes, durante y después del cultivo. Lo más surrealista es que conozco a personas que provienen de otros países europeos y alucinan cuando conocen un poco de nuestro país, nuestra climatología, la calidad de nuestras tierras y muchas más cosas. Luego cuando conocen lo que ocurre en nuestro espacio agrario me miran y me dicen "Mí no comprender"....

Es inconcebible que un país que es conocido en Europa como "Spain always under the sun" tenga que mirar a otros países como Holanda que es reconocido como el país más avanzado en técnicas en invernaderos.... ¡¡Increíble!!

Y así seguiría poniendo mi asombro por escrito.... pero no quiero cansaros. Además, hay gente que conoce esto mucho mejor con más conocimientos prácticos, académicos y muchas cosas más que podrían confirmar lo que digo en este sencillo artículo.

Desde mi humilde opinión, creo que debemos dejarnos de tonterías en este tema tan serio. Creo, sinceramente, que si nos ponemos manos a la obra nuestro país podría ser uno de los mayores productores de Europa, con un lugar de referencia en la economía. Todos deberíamos arrimar el hombro para hacer cosas que funcionen, que todo el mundo gane y que tengamos conciencia del gran tesoro que tenemos. Los agricultores deberían hacer las cosas bien, con calidad y pensando que están dando de comer a todo un país. Los distribuidores deberían proteger y preservar esa calidad al máximo hasta el cliente final y con un precio justo para el agricultor y para el cliente final. Está claro que sacará un beneficio de esto, es justo. Y también los que no trabajamos el campo ahora mismo y tenemos que comprar a los distribuidores de alimentación deberíamos, sin dejar de probar cosas nuevas o de otros lugares, proteger lo nuestro comprando lo nuestro. Se aprecia comprando y se le da valor dándole preferencia y sitio de honor en nuestras mesas, cocinas y restaurantes.

Claro que a lo mejor soy un iluso y esto es España.....