martes, 30 de diciembre de 2014

Eso de la estética....

Hoy voy a tomarme unas libertades un poco inusuales en mí. Normalmente no toco nunca este tema, pero a día de hoy creo que es el momento de abordarlo. ¿Por hacer polémica? Espero que debate sí, pero polémica no tiene que haber por expresar una opinión. Vamos, creo yo.

Es un tema delicado este de la estética. Te das cuenta cuando ves a gente gastándose verdaderas fortunas por hacerse operaciones para sentirse mejor con ell@s mism@s: rinoplastias, aumento de pechos, liposucciones, implantes... En fin, toda una amalgama de opciones que los médicos ponen a disposición del cliente con el fin de lucir palmito, sentirse bien y recibir la admiración y la aprobación de los demás.

Otros defienden el deporte y el gimnasio como un recurso, en palabras de un culturista, como el mejor remedio contra el envejecimiento. Esa es la clave de todo. Resistirse a envejecer. Generalmente no gustan las arrugas, las canas, los problemas óseos, cardiovasculares, el réuma, la pérdida de reflejos, audición y visión. Cosas típicas que van apareciendo con el paso de los años.

En nuestro mundo hay muchos extremos opuestos, porque también hay quien piensa eso de cuidarse es ególatra y llega hasta unos niveles en los que el culto al cuerpo centra toda la atención y la misma vida. En determinados casos eso es muy cierto y llega a niveles en los cuales el sujeto no solamente se vuelve esclavo de su cuerpo y de su obsesión sino que también los más allegados pueden llegar a verse afectados por ello de diversas maneras.

¿Queréis saber mi opinión? Bueno, si no la queréis saber os la comparto igualmente. Si no, este no sería el Blog de "Con la mente a otra parte", sino el Blog de "Las opiniones de los demás".... Hablando más en serio, creo que debería haber un sano equilibrio. No podemos evitar el paso de los años y los efectos que ello causa en nuestro cuerpo, y por otra parte, debemos cuidar nuestro cuerpo tanto de una manera alimentaria como con ejercicio físico porque proporciona importantes beneficios a la salud, al bienestar mental y corporal. ¿Cómo conjugar estas dos cosas de manera equilibrada?

En primer lugar creo que una cosa muy grande es la ACEPTACIÓN de que pasan los años más rápido de lo que podemos darnos cuenta muchas veces y que paulatinamente nuestro físico se irá deteriorando. Por ello no nos debe dar miedo poder lucir canas, alguna que otra arruga e ir reconociendo paulatinamente que nuestro cuerpo no responde como antes.

En segundo lugar ACTUAR con hábitos saludables tanto alimenticios como de ejercicio físico. Cada persona es un mundo, pero por lo general hay unas pautas generales que haríamos bien en seguir intentando comer lo más variado y fresco posible. Y cuando hablo de comer de todo es comer de TODO. Las dietas concretas han de tener un objetivo y una duración temporal, salvo que existan otras incompatibilidades como la celiaquía, la diabetes u otra afección o enfermedad. Asimismo intentando hacer alguna rutina de ejercicios físicos para la tonificación de diferentes partes del cuerpo. Notaremos a medio plazo que mejora la circulación en nuestras extremidades y también en el despeje de nuestra mente y frescura de pensamiento. Un aviso: cuesta ponerse al día, pero merece la pena.

En tercer lugar ADAPTAR nuestra rutina a ambas cosas. Ello incluye muchas cosas prácticas como apartar tiempo para hacer algún tipo de ejercicio para tonificación y mantenimiento muscular, intentar cultivar el máximo de alimentos (lo cual es muy enriquecedor, ¿todavía no lo habéis probado?), dejar que los cambios en nuestro cuerpo sigan su curso con tranquilidad pero intentando mantener al máximo el tono muscular. Como diría el viejo sabio: Sin prisa, pero sin pausa. También está comprobado que los cambios de aires puntuales tienen un beneficio en la salud, el sistema inmunológico (ya que el cuerpo tiene que reaccionar a otra atmósfera diferente, por ejemplo) y la mente puesto que es un cambio que nos obliga a relacionarnos con personas que normalmente en nuestro día a día no nos relacionamos de manera personal. De ahí que muchas veces cuando tenemos esta pausa necesaria y podemos realizar esto (en mayor o menor intensidad), muchas veces volvemos rejuvenecidos, con otra visión más renovada de las cosas y, por lo general, con una dosis saludable de optimismo.

Por último lugar permitidme ACONSEJAR que es sanísimo compartir información y resultados sin por ello caer en la prepotencia y la arrogancia. A pesar de la abundancia de información y de los muchos estudios que se hacen en todos los sentidos, nadie puede presumir de saberlo todo. Por eso, creo sinceramente que es muy bueno escuchar las expereriencias y las opiniones de todos. Sí, también de nuestros mayores o de personas que no tengan un título en la vitrina o en el comedor que diga los muchos estudios que tienen, pero hemos de pensar que tienen una experiencia acumulada en las espaldas que muchas veces no está registrada en los libros.

Ahora ya podéis tirarme tomates....

lunes, 22 de diciembre de 2014

Esos impresentables inoportunos

Puede parecer que vaya a hablar de los políticos por el título que he puesto. No es así. Tampoco voy a hablar de los bancos, lo siento. Ese día ya llegará. Y no voy a hablar de economía.... bueno, un poco sí. Pero de otra manera y con otro enfoque más realista y terrenal. Conforme vayáis leyendo, me entenderéis.

Cuendo estoy escribiendo estas líneas me permito contaros que han intentado forzar nuestra casa. Han tenido mala suerte, puesto que no han conseguido entrar. Pero hemos tenido que llamar a nuestra compañía de seguros para arreglar el incidente. La puerta y el marco han quedado destrozados....

Honestamente me pregunto que esperaban encontrar en un piso que no llega a los 50 metros cuadrados donde hay cuatro niños dispuestos a removerlo todo en 5 minutos, donde la tele con culo no funciona y la pantalla del ordenador portátil ni siquiera forma una sola pieza con el teclado (cualquier día nos quedamos con la pantalla en la mano). De la cocina nos funciona un fuego de la encimera y el horno no tiene ni asa para abrir la puerta pues se rompió hace poco. Lo único que funciona es la nevera y el pequeño congelador. Joyas u otras cosas de valor no tenemos...

No entiendo qué pueden pretender conseguir de un matrimonio obrero, que está luchando cada día por pagar sus cuentas, llegar a final de mes y sacar adelante cuatro vidas más para que sean personas de provecho. Intentamos sacar adelante nuestro negocio con los escasos recursos de los que disponemos y muchas veces las olas amenazan con tragarnos..... Creo que muchos podrán comprender qué es lo que quiero decir...

Así que me resulta difícil de comprender que sin obtener beneficio de nada en particular, pues simplemente causas destrozos y ya está sin obtener nada de valor. Aunque prefiero pensar que simplemente no pudieron entrar y ya está. Pero el estupor de mi mujer, el nerviosismo de mis niños junto con el miedo de que todavía pudiese estar el "ladrón" en casa, es algo que hizo que durante mi turno de guardia nocturna del mismo día en cuestión tardara en calmarme.

La pregunta que surge es: ¿por qué? ¿Por qué hacer la vida imposible a unas personas que lo único que quieren es salir adelante como todo el mundo? Y la siguiente pregunta es: ¿para qué? Tal vez esta pregunta es la que plantea más interrogantes, más incógnitas y a la vez la que más miedo da si se pudiese conocer la verdad del asunto.

Todos sabemos que la inestabilidad financiera, la precariedad laboral y todo un sinfín de cosas más que pueden desestabilizar a personas, familias y países enteros incluso consigan que alguien se plantee cosas que tal vez nunca en la vida se hubiera planteado... pero a veces parece que es la única salida. Y, creedme, como familia y matrimonio sabemos muy bien de qué va tanto agobio, tanta angustia y que muchas veces lo ves todo tan negro, tan negro.... En lo personal, como persona y como hombre lo que más te hunde es ver sufrir a tu mujer por el tema económico hasta llegar al punto de que incluso una criatura de 8 años se llegue a dar cuenta de que hay cosas como familia que no podemos llegar a hacer. Todo este cúmulo de cosas puede llevar a hacer cosas de las que luego puede llegar a arrepentirse toda la vida.

Por eso creo que sinceramente entre todos hemos de hacer un cambio de perspectiva: Con violencia y destrozos no se ayuda a nadie. Grábalo en tu mente, compártelo en tu muro de Facebook y publícalo en Twitter con el nombre del autor(el que escribe este artículo, claro). Pero sobre todo, VÍVELO.


martes, 16 de diciembre de 2014

¿Quién te gustaría que quisiera conocerte?

Después de la última entrada donde planteaba la cuestión de a quién nos gustaría conocer. Ahora planteamos esta otra pregunta que tiene un significado muy profundo. Muchas veces nos llegamos a plantear la primera pregunta, pero muy pocas (hay personas que creo que nunca en su vida se la han llegado a plantear) la segunda.

Claro, eso quiere decir que hay algo en tu persona que es de interés o de beneficio tangible de alguna manera para la otra persona. Tal vez algo que ni siquiera la otra persona haya imaginado que encontraría. O tal vez algo que tú sí que ves que necesita, pero la otra persona no.

Claro, eso quiere decir que existe la posibilidad de que sea posible el encuentro y que la persona no se dé cuenta en ese momento. Creo que si se diera ese caso todos tendríamos la esperanza de que algún día se de cuenta. Y, creedme, ocurre menos de lo que pensamos. Pero cuando ocurre sí que es hermoso y digno de ver. Un ejemplo: recuerdo que hace no tantos años Carlos Moyá ofreció una comida a tod@s l@s recogepelotas como gesto de agradecimiento por su labor siempre callada, alejada del objetivo de los focos de las cámaras, de personas que para este deporte no tienen nombre pero que sin su labor este deporte en concreto no sería el que es.

Con todo lo dicho anteriormente pones de manifiesto que piensas más en la otra persona y realmente desearías que te conociera para poder ser de ayuda, soporte y apoyo en los distintos momentos que tiene la vida. También que eres alguien a quien le importan las personas y no el número, el status social, la fama, o la notoriedad.

Ahora bien, todos tenemos la oportunidad de ser esta persona si nos lo planteáramos más a menudo no solamente con aquellas personas que desearíamos que nos conocieran. ¿Y las personas que ya nos conocen? Perdonad, pero alguien tenía que decirlo. Si todos nos planteáramos esto cambiarían todos los estamentos sociales, culturales, políticos y de todo tipo. Todos pensaríamos en lo que sería digno de que el resto de las personas supiese de nosotros y eso movería muchas cosas para bien.

Aaaah, pero esto es una utopía y es irrealizable. Vamos a seguir siendo como somos, mirando nuestros ombligos, nuestros talentos y presumiendo de ellos, nuestros problemas diciendo que no tienen solución, vamos a seguir dejando que haya personas solas, sin que nadie las quiera escuchar y que lo único que desean es tener a una persona de verdad al lado: UN AMIGO.

Imposible, ¿o no?

lunes, 8 de diciembre de 2014

¿Con quién te gustaría hablar personalmente?

Esta pregunta nos ha pasado a todos por la cabeza, al menos en algún momento de nuestra vida. Cuando somos más niños tal vez nos haga ilusión algún deportista, algún personaje público del mundo de la música. Luego cuando vamos madurando tal vez nos interesen más personas de otra índole como literatos, economistas, personas influyentes en definitiva.

Dependiendo del trabajo que tengas, o del ámbito en que te muevas puedes llegar a conocer más o menos personas así. A veces, todos nos volvemos en algún momento como el pequeño Nicolás, deseando colarnos en determinadas reuniones o eventos especiales para poder decir "Yo estuve allí". Eso no es malo en sí mismo siempre y cuando no se vuelva obsesivo el pensamiento. Entonces se vuelve insano, enfermizo y en casos extremos pueden llegar a tener consecuencias fatales.

No obstante, cuando te acercas un poco, ves que son tan personas como tú y como yo. Con las mismas dudas u otras parecidas. Con proyectos y con ilusiones más o menos acertadas según el raciocinio y la cosmovisión de cada cual. Sinceramente pienso que una de las cosas buenas que ha traído la tecnología y más concretamente las redes sociales es el acercamiento de personas que hasta hace bien poco eran bastante inaccesibles para muchísimas personas. Vaya por delante que defiendo la privacidad y la intimidad de todo el mundo; pero sí que es verdad que las personas que aprovechas esta cercanía la hacen servir para buenos propósitos, influir en la sociedad y también aprovechar su tirón social. Lo triste es ver a personas influyentes que no saben o no lo aprovechan conscientemente pensando que la distancia con las personas es "prudente".....

 Un servidor ha tenido contacto con algunos personajes públicos de alguna manera más puntual como algún hijo de alcalde en su momento, algún jugador de baloncesto como Billy Varner. He estudiado junto a la gaitera/pianista Cristina Pato y puedo decir que en los años que fuimos compañeros era una persona maravillosa y de lo más normal.

Uno de los últimos personajes públicos que he podido conocer en persona ha sido Cristian Gálvez en la presentación de su primer libro sobre Leonardo da Vinci. Para demostrarlo os pongo una foto. Está sin trucos, como podéis comprobar. La impresión que me dio fue de una persona cercana que se ha abierto camino en un mundo tan duro como es la televisión. Por la situación que estaba pasando ni siquiera compré el libro (lo siento, Cristian, todavía te lo debo)  y sí que le ofrecí un ambientador del negocio familiar que no sé si lo ha probado siquiera...... Si llegas a leer esto, te ruego que me comentes, porfa....


Otros tienen el privilegio de poder entrevistar, hurgando en su mente y en sus gestos (lo que más habla, no lo olvidemos) a personas influyentes, del momento o simplemente mediáticas con la excusa de generar información o aclarar con un toque diferente aprovechando también su gran poder mediático. El caso que sobresale por antonomasia hoy en día es Risto Mejide y su Chester. La verdad es que muchas veces dudas de quién es verdaderamente el protagonista: ¿el entrevistado o el entrevistador?

Total, que nos queda la apasionante tarea de poder conocer a muchas otras personas altamente interesantes de nuestros propios ambientes y círculos. Hay personas verdaderamente fascinantes que andan cerca de nosotros. Con apariencia de normalidad pero grandes en su personalidad y forma de ser. Tal vez nos sorprendan en muchas cosas que ni siquiera podríamos haber pensado. Y si en este camino podemos acercarnos a personas como las que he descrito anteriormente, pues perfecto.

¿Listos para la aventura?

martes, 2 de diciembre de 2014

Pensamientos nocturnos

No es de esas noches que no puedes dormir bien. Tampoco es de esas noches que hay tormenta y te impide conciliar el sueño. No. Es que NO puedes dormir y NO puedes conciliar el sueño por causa de tu trabajo. Hay que vigilar, controlar y buscar medios para que no se note que he trabajado 5 horas extras por la mañana, que apenas he dormido por el día y que hay momentos los cuales, como en muchos deportes, tienes esos arreones que amenazan con vencerte.

Menos mal que están las amenazas de los virus que no dejan de sonar en mi portátil. Debe de haberse contagiado de los muchos virus que pululan por este país....

Alterno vigilancia con música que sale en los distintos canales de Tv, unos mucho más acertados que otros. Unos que hacen que salte de la silla, otros me contagian de sus notas y provocan que me una a sus canciones con mi voz que nunca llega a los mismos tonos de los cantantes, y otros me contagian de un sopor altamente peligroso en mis circunstancias..... Opto por cambiar de canal y hacer un poco de zapping....

Bingos y casinos virtuales son pasados por encima porque francamente no los comprendo mucho. Es un tema serio este y sé que a distintas personas les trae de cabeza y les provoca muchos problemas, así que no voy a frivolizar sobre ello.

Paso por alto esos canales con numeritos rojos que lo único que provocan es que eche todavía más en falta a mi mujer. En mi opinión estos canales sí que deberían estar codificados y no los canales deportivos.

Doy una ronda por el parking parándome a regalarme a los ojos algún camión de determinado cliente que me tiene embelesado. Como aficionado del mundo del motor me propongo escribir un post sobre este mundo apasionante. Disfruto con los Scania V8 que hay, también con un Mercedes Actros de matrícula italiana.... En fin, l@s que seáis aficionados o queráis investigar un poco sabréis a qué me refiero y lo que se siente. Una de mis ilusiones es poder llegar a entrar en una cabina de camión americano o quién sabe, tal vez algún día poder llegar a conducirlo.

Hago otra vez zapping y veo los partes noticiarios, los debates (alucino que alguien quiera debatir a estas horas de la noche....). Los hay buenos y mejorables. No pretendáis que os diga cuáles. Tampoco quiero aburriros con mis opiniones sobre temas de actualidad. Salvo una: me parece deplorable el asunto de la muerte de Jimmy por aficionados atléticos, pero al mismo tiempo me parece una insensatez por parte de cualquiera quedar para zurrarse con la otra aficción. Sé que es muy fácil hablar desde la barrera, y que muchas veces te ves envuelto en situaciones en las que te dejas llevar y que luego las consecuencias fatales que todos lamentamos. ¿Será por eso que prefiero ver los partidos en casa o en lugares donde, a pesar de ver las cosas diferentes y sentir distintos colores, nunca llega la cosa a situaciones fuera de control?

Ahora empiezan a llegar los primeros clientes más madrugadores y me da la sensación de que la sociedad se va desperezando y despertando y como tengo que estar por la labor para no descuidar mis obligaciones, pues os tengo que dejar.

Así es un esbozo de mi noche laboral. No sé si os habrá gustado mucho, pero a mí me habéis ayudado a pasar la noche....

martes, 21 de octubre de 2014

Para mondarse de risa.....

Un poco de humor nunca está mal. Será porque me gustan los monólogos, pero además me gusta el buen humor y la risa franca que os pongo este monólogo del gran Santi Rodríguez. Contadme qué os parece. Vídeo de Santi Rodríguez

jueves, 30 de enero de 2014

Estos tiempos que corren...

Sí, ya sé lo que me diréis: que es rizar el rizo, que ya hay suficiente gente que se queja, que por mucho que uno escriba por aquí no conseguirá cambiar nada... Tal vez.... o tal vez no. Creo que es bueno intentar percibir las cosas y la situación actual de muchos hogares, familias y personas hoy en su perspectiva realista, sin tapujos, encubrimientos ni condescendencias, sino a cara descubierta. Como uno de esos cuadros impresionistas.

Tal vez pensemos que esto ya lo hacen los comunicadores, los reporteros y la gente que sale por la tele. Estoy en desacuerdo. Esa es una parte de la película. La otra parte la vivimos cada uno de nosotr@s en nuestro día a día. Y tampoco vamos a pretender señalar lo que otros hacen mal, las inconsecuencias del gobierno actual de nuestro país o la incompetencia de mucha gente que debería estar para ayudar, pero parece que lo único que hace es todo lo contrario...

Quiero referirme a lo que nos pasa a nosotros, lo que nos está afectando todo esto. Como padre de familia me encuentro muchas veces a mí mismo asumiendo cosas que muchas veces me había prometido no asumir, reaccionando frente a situaciones que luego hace que se me pongan los coloretes de la vergüenza. Esta última vez haciendo algo como la presentación del IVA a Hacienda. Mis hijos no han tenido el padre que necesitaban, mis nervios han estado a flor de piel y mi humor no ha sido precisamente el del Club de la Comedia...

Eso me ha llevado a pensar en el alto nivel de insensibilidad instalado en la sociedad hoy en día. Cada uno mira por su propio interés, incluso en los detalles más insignificantes. También detecto un alto grado de irritabilidad por todo o por cualquier cosa que nos pueda rodear, sean personas, animales, ruidos o qué sé yo. Claro, esto lo vas subiendo en el peldaño de la sociedad y llegas a niveles que nunca pudieras aceptar antes, pero que ahora parece que es el pan de cada día y, lo peor de todo, empezamos a pensar que es ¿¿¿NORMAL???

Creo que viene siendo hora de que vayamos despertando de este letargo que nos impide reaccionar adecuadamente ante la situación de todo un país y parte del extranjero. Lo peor de todo es la indiferencia. Viene siendo hora de que dejemos a un lado las diferencias territoriales, personales, idiomáticas, ideológicas y cualquier otra que me impida (sí, me lo digo a mí también) colaborar en la justa medida para levantar a otros de esta circunstancia. Viene siendo hora de que el empresario no piense tanto en su bolsillo, sino en las familias que tiene bajo su responsabilidad. Viene siendo hora de que el empleado deje de pensar que el jefe se pone rico a su cuenta, sino que si al jefe le va bien, a él también. Viene siendo hora de que echemos una mano al autónomo que trabaja incansablemente para sacar adelante su familia y no pensemos que "ya se buscará las castañas, que para eso es autónomo". Viene siendo hora de que eduquemos a nuestros hijos con la mentalidad de que si a nuestro lado hay alguien que lo pasa mal, en cierta medida somos responsables de ello y hemos de luchar para cambiar eso en la medida de lo posible y de manera justa y equitativa. Viene siendo hora de que hagamos fuerza entre todos en el lugar en el que nos corresponde para poder tener una mejor visión de todo lo que nos rodea y que podamos decir: "yo formé parte de ello"....

Viene siendo hora.... ¿no os parece?