lunes, 22 de diciembre de 2014

Esos impresentables inoportunos

Puede parecer que vaya a hablar de los políticos por el título que he puesto. No es así. Tampoco voy a hablar de los bancos, lo siento. Ese día ya llegará. Y no voy a hablar de economía.... bueno, un poco sí. Pero de otra manera y con otro enfoque más realista y terrenal. Conforme vayáis leyendo, me entenderéis.

Cuendo estoy escribiendo estas líneas me permito contaros que han intentado forzar nuestra casa. Han tenido mala suerte, puesto que no han conseguido entrar. Pero hemos tenido que llamar a nuestra compañía de seguros para arreglar el incidente. La puerta y el marco han quedado destrozados....

Honestamente me pregunto que esperaban encontrar en un piso que no llega a los 50 metros cuadrados donde hay cuatro niños dispuestos a removerlo todo en 5 minutos, donde la tele con culo no funciona y la pantalla del ordenador portátil ni siquiera forma una sola pieza con el teclado (cualquier día nos quedamos con la pantalla en la mano). De la cocina nos funciona un fuego de la encimera y el horno no tiene ni asa para abrir la puerta pues se rompió hace poco. Lo único que funciona es la nevera y el pequeño congelador. Joyas u otras cosas de valor no tenemos...

No entiendo qué pueden pretender conseguir de un matrimonio obrero, que está luchando cada día por pagar sus cuentas, llegar a final de mes y sacar adelante cuatro vidas más para que sean personas de provecho. Intentamos sacar adelante nuestro negocio con los escasos recursos de los que disponemos y muchas veces las olas amenazan con tragarnos..... Creo que muchos podrán comprender qué es lo que quiero decir...

Así que me resulta difícil de comprender que sin obtener beneficio de nada en particular, pues simplemente causas destrozos y ya está sin obtener nada de valor. Aunque prefiero pensar que simplemente no pudieron entrar y ya está. Pero el estupor de mi mujer, el nerviosismo de mis niños junto con el miedo de que todavía pudiese estar el "ladrón" en casa, es algo que hizo que durante mi turno de guardia nocturna del mismo día en cuestión tardara en calmarme.

La pregunta que surge es: ¿por qué? ¿Por qué hacer la vida imposible a unas personas que lo único que quieren es salir adelante como todo el mundo? Y la siguiente pregunta es: ¿para qué? Tal vez esta pregunta es la que plantea más interrogantes, más incógnitas y a la vez la que más miedo da si se pudiese conocer la verdad del asunto.

Todos sabemos que la inestabilidad financiera, la precariedad laboral y todo un sinfín de cosas más que pueden desestabilizar a personas, familias y países enteros incluso consigan que alguien se plantee cosas que tal vez nunca en la vida se hubiera planteado... pero a veces parece que es la única salida. Y, creedme, como familia y matrimonio sabemos muy bien de qué va tanto agobio, tanta angustia y que muchas veces lo ves todo tan negro, tan negro.... En lo personal, como persona y como hombre lo que más te hunde es ver sufrir a tu mujer por el tema económico hasta llegar al punto de que incluso una criatura de 8 años se llegue a dar cuenta de que hay cosas como familia que no podemos llegar a hacer. Todo este cúmulo de cosas puede llevar a hacer cosas de las que luego puede llegar a arrepentirse toda la vida.

Por eso creo que sinceramente entre todos hemos de hacer un cambio de perspectiva: Con violencia y destrozos no se ayuda a nadie. Grábalo en tu mente, compártelo en tu muro de Facebook y publícalo en Twitter con el nombre del autor(el que escribe este artículo, claro). Pero sobre todo, VÍVELO.


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