martes, 16 de diciembre de 2014

¿Quién te gustaría que quisiera conocerte?

Después de la última entrada donde planteaba la cuestión de a quién nos gustaría conocer. Ahora planteamos esta otra pregunta que tiene un significado muy profundo. Muchas veces nos llegamos a plantear la primera pregunta, pero muy pocas (hay personas que creo que nunca en su vida se la han llegado a plantear) la segunda.

Claro, eso quiere decir que hay algo en tu persona que es de interés o de beneficio tangible de alguna manera para la otra persona. Tal vez algo que ni siquiera la otra persona haya imaginado que encontraría. O tal vez algo que tú sí que ves que necesita, pero la otra persona no.

Claro, eso quiere decir que existe la posibilidad de que sea posible el encuentro y que la persona no se dé cuenta en ese momento. Creo que si se diera ese caso todos tendríamos la esperanza de que algún día se de cuenta. Y, creedme, ocurre menos de lo que pensamos. Pero cuando ocurre sí que es hermoso y digno de ver. Un ejemplo: recuerdo que hace no tantos años Carlos Moyá ofreció una comida a tod@s l@s recogepelotas como gesto de agradecimiento por su labor siempre callada, alejada del objetivo de los focos de las cámaras, de personas que para este deporte no tienen nombre pero que sin su labor este deporte en concreto no sería el que es.

Con todo lo dicho anteriormente pones de manifiesto que piensas más en la otra persona y realmente desearías que te conociera para poder ser de ayuda, soporte y apoyo en los distintos momentos que tiene la vida. También que eres alguien a quien le importan las personas y no el número, el status social, la fama, o la notoriedad.

Ahora bien, todos tenemos la oportunidad de ser esta persona si nos lo planteáramos más a menudo no solamente con aquellas personas que desearíamos que nos conocieran. ¿Y las personas que ya nos conocen? Perdonad, pero alguien tenía que decirlo. Si todos nos planteáramos esto cambiarían todos los estamentos sociales, culturales, políticos y de todo tipo. Todos pensaríamos en lo que sería digno de que el resto de las personas supiese de nosotros y eso movería muchas cosas para bien.

Aaaah, pero esto es una utopía y es irrealizable. Vamos a seguir siendo como somos, mirando nuestros ombligos, nuestros talentos y presumiendo de ellos, nuestros problemas diciendo que no tienen solución, vamos a seguir dejando que haya personas solas, sin que nadie las quiera escuchar y que lo único que desean es tener a una persona de verdad al lado: UN AMIGO.

Imposible, ¿o no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario